Texto original completo (6:30 minutos)
¡Hola! Soy Gabriel Lerner, periodista, autor, poeta, padre de cuatro varones. Vengo a presentar mi más reciente libro, Gente de Los Ángeles, que acaba de aparecer, publicado por Universo de Letras, una plataforma que pertenece al grupo Planeta en España.
Gente de Los Ángeles recopila veinte años de columnas periodísticas que salieron en La Opinión, el Huffington Post e Hispanic L.A. entre 2008 y este año, 2025, sobre el Los Ángeles que vivimos y su comunidad latina.
Es un voluminoso tomo de 660 páginas que contiene más de 200 bocetos urbanos. Allí, la crónica periodística se combina con narración, lirismo, y comentarios políticos que a veces están llenos de esperanza y ternura y otras de desesperación.
Como ahora.
Por eso también se llama: “Los latinos en Estados Unidos, una comunidad en crisis: su ascenso y su caída”.
Una caída terrible que está desarrollándose ahora, es junio de 2025, y de donde solamente podemos resurgir aunque no sabemos ni cómo, ni cuándo.
Las columnas están divididas en 10 capítulos temáticos, y dentro de ellos, por órden cronológico, lo cual permite a quien lea generar una hoja de ruta de la historia angelina y estadounidense, y latinoamericana, que nos toca vivir aquí como comunidad latina.
Se puede comenzar a leer en cualquier página y seguir leyendo al azar.
En Gente de Los Ángeles están las historias personales de la gente del pueblo, la gente inmigrante, o los que aquí siempre vivieron.
Y cómo son personales, hay una columna sobre la brutalidad policial, en ese caso los ataques con taser contra un hombre desarmado que yace en el suelo. Pero la semana siguiente vino una entrevista con el padre de un policía que explica los peligros que su hijo vive haciendo su deber.
Son los jornaleros, la señora que vende tamales, las madres que votan por primera vez en su vida para el consejo escolar, los blogueros, los vendedores de muebles en las mueblerías latinas, pero también los padres o esposos abusivos y borrachos y criminales,
Y cuando Estados Unidos está convulsionado por las matanzas por parte de asesinos dementes, escribí que la violencia en las escuelas del Los Ángeles pobre es diaria. Los niños insultan, humillan, atacan, roban, golpean, hieren y matan con cuchillos y revólveres, con marihuana, cocaína y crystal meth.
Y no todos los personajes son anónimos, porque están las historias de Antonio Villaraigosa, que fue alcalde de Los Ángeles hace 20 años y ahora quiere ser gobernador.
Y no todos los personajes son latinos, pero sí son emblemáticos: el cantante Michael Jackson y qué lo mató, el golfer Tiger Woods y la cultura del adulterio, el actor Will Smith que le dio una cachetada a su esposa,
No todos los protagonistas son humanos. En el Este de Los Ángeles hay gatos por todas partes. Cuando uno quiere un gato como mascota solo tiene que alargar la mano. O en nuestro caso, adoptar a la gata que se apoderó de nuestro garage para criar a sus cinco gatitos. Pero también hay gallinas de gallinero y gallos peleadores; dos veces ocuparon nuestro patio, dos veces se quedaron y dos veces los gatos se hicieron nuevos amigos.
Esas crónicas se van tejiendo y crean un mosaico complejo de la experiencia migratoria o de la cultura hispana y de ahí en cómo impacta en la vida cotidiana.
Y eso se puede ver en los nombres de los capítulos: Así es Los Ángeles; California, la única; Crimen y respeto; Hollywood o la cultura; Juventud latina, educación gringa; Inmigrantes, en el fondo; Los periodistas, Política latina y la real y Vida latina en Los Ángeles.
Y como son columnas periodísticas he tenido cuidado en la autenticidad y la verificación de las fuentes, lo que se contrapone con lo que hice con mis libros de poesía o cuentos, donde, en última instancia, el escritor cuenta mentiras, cosas que inventó porque las siente.
Las columnas podrían reorganizarse por la ternura y el cariño de nuestra gente, la rabia que causa la discriminación y el odio, las historias de esperanza y superación, o la curiosidad que nos causa darnos cuenta de que, después de todo, somos lo que nos ven.
Las columnas en Gente de Los Angeles reflejan una comunidad en constante cambio, un país que va de crisis a crisis y una sociedad que rechaza su propia identidad. Porque mientras se lee esto, que no es más que una caja de resonancia, estamos al borde del abismo, llevados por la marea social. Quienes tienen los ojos abiertos mirando alrededor con pesadumbre y angustia. Quizás por eso estas pinceladas paisajísticas sirvan para que, en el futuro, un futuro diferente, recordemos quiénes fuimos.